Hace muy pocos días atrás finalizaba el estado de alarma, y aunque con ciertas restricciones, volvemos a utilizar nuestros vehículos de forma habitual. La mayoría de los automóviles han estado inmovilizados durante un muy largo período de tiempo, y para volver a ponerlos en marcha debemos tomar una serie de importantes precauciones que te detallamos en este artículo.

Publicación: 25 junio 2020 – 10:20Autor: Renauto Categorías: Novedades Renauto

De la misma forma que nuestro cuerpo puede haberse resentido debido al prolongado confinamiento ocasionado por la pandemia de coronavirus, nuestro vehículo también puede acusar el estar detenido durante tanto tiempo. Antes de utilizar el coche debemos controlar ciertos niveles, y realizar un sencillo diagnostico del motor, descartando además la pérdida de algún fluido.

¿Qué tengo que revisar en el vehículo antes de utilizarlo de forma segura?.

Lo primero que aconsejamos es realizar una limpieza general del automóvil (sobre todo si ha estado aparcado en la vía pública durante la etapa de confinamiento). En nuestro artículo anterior te damos una detallada guía paso a paso para conocer cómo desinfectar tu coche para prevenir el contagio del coronavirus.

¿Cuándo te había apetecido tanto lavar el coche?, tras varios meses sin poder utilizarlo, esta tarea a veces pesada, se convierte en algo divertido.

Una vez tengamos el automóvil adecuadamente higienizado, nos centraremos en: revisión de los neumáticos, nivel del líquido de frenos, nivel de anticongelante, nivel del aceite del motor, nivel del aceite hidráulico, luces, batería y aire acondicionado.

¿Qué revisar en nuestro automóvil tras la cuarentena?

Revisión de los neumáticos.

Realiza una revisión observando detenidamente cada uno de los neumáticos. Al haber estado mucho tiempo sin moverse, pueden surgir dos inconvenientes; deformación y/o pérdida de presión.

La deformación se produce cuando los neumáticos soportan todo el peso del vehículo en un mismo punto durante largo tiempo, y la pérdida de presión puede aparecer por pérdidas mínimas de la válvula, que con el tiempo, termina por perder dicha presión.

Si los neumáticos han sufrido deformación, notarás un comportamiento extraño en la conducción en cuanto muevas el vehículo unos pocos metros. La pérdida de presión puede detectarse a simple vista, o tras comprobar el nivel de bar de presión en cualquier gasolinera.

Comprobar nivel del líquido de frenos.

Pretendemos una conducción segura, por lo que es sumamente importante comprobar el correcto funcionamiento de los frenos. Para ello comprueba que el nivel no esté bajo, o directamente que no tiene líquido en el recipiente de almacenamiento (puedes localizar su ubicación y niveles recomendados mediante el manual del vehículo, si no lo tienes, es muy probable que puedas encontrarlo en Internet en formato PDF).

Comprueba eventuales pérdidas por las ruedas delanteras y traseras, y chequea la propia bomba de freno.

Te recomendamos hacer una prueba, encendiendo el coche y pisando el pedal de freno, si el recorrido del pedal baja más de la cuenta, te recomendamos inmovilizar el vehículo inmediatamente y ponerte en contacto con tu mecánico de confianza.

Comprobar nivel de anticongelante.

El recipiente de anticongelante (o vaso de expansión) debe marcar el nivel establecido por el fabricante (una vez más, recurre al manual del automóvil). Si tras comprobarlo notamos que el nivel es muy bajo, debemos intentar localizar alguna pérdida de este líquido.

En el peor escenario, el fluido anticongelante puede haber pasado al motor, lo que indicaría un problema en la junta de culata.

Nivel de aceite de motor.

Algunos modelos de automóviles ya no disponen de varilla para medición de aceite, y ha sido sustituida por sensores electrónicos que informan del nivel de aceite del motor en la consola electrónica del coche.

Si este no es tu caso, y en tu vehículo has localizado la varilla de comprobación del nivel de aceite, retírala, limpia el aceite de la varilla y vuelve a introducirla, retírala una vez más y comprueba a simple vista el nivel del aceite del motor.

Realiza esta comprobación en un lugar plano, sin inclinaciones. Si el nivel de aceite es adecuado y el color es normal, podrás circular sin inconvenientes. En caso de presentar un nivel bajo, debes realizar un rellenado con el aceite recomendado por el fabricante (nuevamente, consulta el manual de tu coche).

¿Qué revisar en nuestro automóvil tras la cuarentena?

Nivel de aceite hidráulico de la dirección.

Si tu automóvil incorpora dirección asistida hidráulica, debemos revisar entonces el nivel del aceite hidráulico.

En caso de detectar un nivel bajo de este fluído, procede a rellenar el recipiente correspondiente con el aceite hidráulico recomendado por el fabricante, y visita a tu mecánico de confianza para detectar posibles fugas.

En caso de no disponer de aceite hidráulico de recambio, es aconsejable llamar a la grúa para trasladar el vehículo a un taller de forma segura.

Estado de la batería.

Si la suerte no está de tu parte y el coche no arranca, es muy probable que al estar durante todo el período de confinamiento sin encender, la batería se haya agotado.

No te preocupes, no es un problema grave y puedes solucionarlo volviendo a cargar la batería con un cargador adecuado para automóviles, realizar el encendido con pinzas desde otro coche, o directamente llamar a la grúa (o tu mecánico) para resolver el problema de forma rápida.

¿Qué revisar en nuestro automóvil tras la cuarentena?

Comprobación de luces y señalización.

Pon el motor en marcha y revisa que todas las luces de posición, faros y freno funcionan correctamente, de esta forma evitas exponerte a accidentes de tráfico por falta de visión o señalización.

Si alguna de las luces no funciona, es probable que con solo cambiar la bombilla o el fusible correspondiente soluciones el problema, aunque en ocasiones, puedes enfrentarte a un fallo eléctrico que debe ser reparado por profesionales.

Revisión del aire acondicionado.

La finalización del confinamiento coincide con la llegada del calor, y el aire acondicionado del coche es imprescindible para una conducción cómoda y segura.

Si el vehículo ha estado aparcado en la calle, es posible que los conductos del aire se encuentren obstruidos por acumulación de polvo, hojas de árboles o cualquier tipo de suciedad proveniente de la vía pública, y que esto provoque mal funcionamiento, poco impulso de aire o malos olores.

Revisa el filtro del aire acondicionado y comprueba si existen bloqueos en el mismo filtro o en las bocas de los respiraderos.

Si no localizas ningún desperfecto pero aún así notas que el funcionamiento del aire acondicionado no es el habitual, ponte en contacto con tu taller mecánico.

¡Ya estamos listos para volver a disfrutar del placer de la conducción!. Para finalizar, y antes de circular, enciende el coche durante unos minutos y comprueba que los humos del tubo de escape son normales. Mientras haces esta comprobación, la mayor parte de componentes del vehículo recuperarán su nivel de aceitado y el vehículo estará preparado para circular de forma segura.